Tengo una bicicleta azul que alguna vez fue roja. La heredé de mi abuelo, que la usó durante muchos años, casi hasta el final de su corta vida (tenía 69 años cuando murió). A los 13 años, con los ahorros que tenía, la llevé a arreglar y la hice pintar de un azul eléctrico muy llamativo y lindo, que no me cansaba a la vista; me gustaba mirarla y admirarla. Pero la usé poco tiempo, porque se me calentó la cabeza con una bicicleta playera; mi vieja, con mucho esfuerzo, me la compró. Pocos años después la vendí y me compré la bici con cambios, que la tuve hasta hace poco. Fue ahí cuando decidí desenpolvar (literalmente) la vieja bici del abuelo y la llevé a reparar: le pusieron llantas nuevas, acomodaron la caja pedalera, los frenos y le pusieron cámaras y cubiertas nuevas. De pintura y estética en general anda con un 6, pero lo demás está de 10. Desde entonces, la "galga del abuelo" se convirtió en una estrella especialmente amada, quizás por la carga emotiva que tiene para mí y porque ahora, con 41 años, la aprecio con otra mirada muy diferente a la de la adolescencia. Ella, "la galga", es la impulsora de esta maravillosa idea: pedalear la ciudad y registrarla. Lamentablemente, a principios de este año 2025 se quebró una parte del cuadro y debí comprar otra bicicleta, la "Académica"; con ella continuaré registrando nuestra hermosa Venado Tuerto.
En esta "1° parte", pretendo hacer una introducción a este sencillo proyecto y explicar el porqué y el para qué; dos preguntas que, una vez respondidas, permitirán un entendimiento mayor de esta hermosa locura.
El "porqué": Venado Tuerto es la ciudad en la que nací, crecí y vivo; acá conocí a mis amigos, tuve mis historias de amor y de desamor, hice la primaria, la secundaria, el terciario y mis cursos de formación laboral. Además, es la ciudad que me permitió aprender a trabajar; empecé a los 16 años en la fábrica de la familia de un amigo y luego tuve muchos trabajos, hasta que, hace 10 años, me formé y empecé a trabajar como acompañante terapéutico y gerontológico; profesión que ejerzo en la actualidad.
Todo esto que describí me ha permitido recorrer gran parte de la ciudad, sea en bicicleta o en moto (y, algunas veces, a pie). Con el paso del tiempo fui descubriendo la cantidad de cosas que Venado Tuerto tiene y que merecen ser conocidas, tanto por los venadenses como por el resto de la gente: sitios históricos, casas antiguas que conviven con modernas construcciones, plazas, plazoletas y un sinfín de lugares que me gustan para compartir.
La historia que cada sitio tiene, la gente, todo hace en su conjunto a la historia misma de la ciudad. Por eso es que me entusiasmé con la idea de mostrar Venado Tuerto a través de imágenes y de audio. Hice un grupo cerrado de Facebook que se llama "Postales de Venado Tuerto"; quizás, más adelante, haga un canal de YouTube, un podcast o ambos, pero no me quiero adelantar.
Básicamente, este es el "porqué".
El "para qué": Esta es la pregunta más compleja de responder, si se permite el término, ya que implica el fin para el que quiero mostrar la ciudad. Venado Tuerto tiene casi todo lo que cualquier ciudad turística, excepto ríos y montañas; creo que mostrándole al mundo el lugar que me cobija y que amo, puedo incentivar a que gente de otras provincias o países quieran visitarla y tener su experiencia en La Esmeralda del Sur. La explicación fue más breve, pero fue directo al punto: quiero fomentar el turismo en la ciudad, para contribuir a su crecimiento.
¿Y por qué pedaleando, en lugar de recorrerla en moto o en otro medio de transporte? Porque necesito bajar la panza... (😆😝😋😁) Lo hago en bici, porque se puede apreciar cada lugar de una manera más directa que en otro vehículo; además, como Venado está creciendo mucho, implica que tenga cada vez más cosas para mostrar. En cada recorrida puedo encontrar "nuevas" edificaciones que hacía años estaban ahí y que no veía, una plaza nueva o, simplemente, un lugar que desconocía.
Por hoy no me extiendo más, así te dejo la inquietud latente y me sugerís qué lugar te gustaría que muestre, por ahora, en este blog y en el grupo de Facebook.
¡Te leo en los comentarios!



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